domingo, 7 de mayo de 2017

Y que me incineren viva y me pongan el ajuar de decepciones y mentiras que me regalaste cuando lo que querías era enterrarme muerta para meter en la misma caja el collar de tus verdades. Aquellas que defendías -sin regañar y con todos tus dientes- como universales. Al final resultaron ser subatómicas. "Claro que sí, no te creo". 

miércoles, 13 de julio de 2016

La sensación de no estar a la altura que otros te marcan...

O peor,
de estarlo pero que inmediatamente cambien el parámetro de medición porque les parece demasiado bajo.

El sentimiento de no lograr lo que otros quieren para ellos a través de ti,
mientras te hacen pensar que era tu sueño lo que no has conseguido.

El estado de insatisfacción que el prójimo te arroja
por miedo a que te sientas grande,
mientras en tu fondo emocional te sientes como Karl the Giant en Big Fish -si no fuera por ellos, claro-

Ellos*: aquellos que en tus mayores dificultades te han regalado felicidad sin contra reembolso, pero que con la mayor facilidad son capaces de hacerla añicos.

Y yo solo digo que la opinión, odio, desprecio o desvaloración que cualquiera haga de ti/hacia  ti solo te den más ganas de evolucionar y crecer, de amar, apreciar y estimar la vida.

De conocer tus valores, tus metas y reconocer tus logros.  

Porque nadie querrá lo mejor para ti que tú mismo y nadie sabe lo que vale cada paso que das porque no conoce tu senda ni tu manera de caminar, ni tu ritmo, ni tu velocidad.

Ni siquiera aquellos que viajan a tu vera las 24 en los 7. Es más, esos son los peores cuando utilizan la palabra como flecha a la cabeza que mantiene la manzana: y es que creer no es saber. Ilustres ignorantes, el que sabe siempre cree (y cae) primero, el que cree no siempre sabe y cuando aquello cree, cae y no levanta. Patada en la boca al sabelotodo.

Así que no dejemos que nadie determine cuál es nuestra recompensa.
Juzgar siempre está de más. Y encima ahora, también está de moda.




lunes, 4 de abril de 2016

De(s)ti no depende

Que el destino no está en nuestras manos es una frase que sólo he escuchado en bocas temblorosas de cobardes o escasos de experiencia. Es la legítima excusa para no dar pasos sobre arenas movedizas por miedo a ser engullido por una decisión errónea, por miedo a fallar. Pero la ley solo es una decisión socializada. Ingenuo. Camina.
Me río de tu m2 de confort, tú no sabes lo que te estas perdiendo, así jamás te vas a encontrar.
Búscate, escríbete. Que la ciencia infusa no existe. Que el mañana no sólo depende del resto, resta. Número positivo. Hay un coeficiente que solo manejas tú, depende de ti.
No hay milagro ni luz guía. No eres rey. Mucho menos mago.
Eres un semejante -a nada- con miedo a respirar el riesgo y expirar el intento, fallido o no, de un amor, viaje, locura o sinónimo a lo reiterado. Arriésgate. Nunca se pierde cuando se aprende.

martes, 8 de marzo de 2016

La lucha es interna

FELIZ DÍA A LA MUJER QUE RESPETA A LA MUJER.

Pero para que una mujer se sienta viva (ojo, en cuerpo, mente y alma) no solo se necesita una igualdad entre géneros. No por dios. Aunque muchos no lo creáis, eso sería lo más fácil para conseguir una total igualdad tanto cultural, económica o socialmente hablando. 

Es gracioso* como las mujeres (y me incluyo a mi, en muchas ocasiones) encolerizamos cuando escuchamos ladrar (sí, ladrar) a un hombre sobre una mujer, recurriendo siempre -y entonces rabiosas y encabronadas- al viejo discurso de defensa al colectivo perteneciente.

Es gracioso* porque, cuando los hombres no están somos nosotras mismas las que cubrimos el silencio con malsonancias hacia otra por expresarse, vestir como le da la gana, follar con quien le da la gana y en definitiva ser y hacer LO QUE LE DA LA GANA. 

Tu criticas a un hombre por criticar a una mujer pero tú (denominada femina por tu sexo) puedes criticar a otra sin que te lapiden con topicazos antisexistas. ¿Por qué? ¿Por qué mujer contra mujer sí?

"Puta" o "gorda" significa lo mismo en cualquier boca, asi que no intentes silenciar la de un hombre si la tuya todavía las dispara contra la espalda de otra. Y si lo haces, no te quejes del machismo latente, porque esos actos son los que alimentan esa prepotencia selectiva.

Así que antes de emprender la lucha contra el típico (sí, por desgracia típico) amigo, compañero, padre o hermano que arremete contra ellas, haz introspección y rompe la lanza que te quede con culaquier mujer para poder defender (ahora sí) con honor y total razón a nuestro sexo.

*Gracioso: aquí, sinónimo de "denigrante".

miércoles, 10 de febrero de 2016

A 1500 de la ignorancia

Cuando tu cercanía se aleje y tus secretos pierdan el morbo de ser contados.
Cuando las paredes no griten una historia bien parada ni las palomas te abran paso a cambio de miedo.
Cuando tus talones detesten besar, selectivos, las aceras horteras para morir en aquel pub.
Y sobre todo cuando el nido es pequeño y tu ambición sobresaliente a conjunto con el ego notable,
Quizá sea el cuco quien deba volar por encima de ese alguien.
Quizá, que significa ten por sentado, debas levantarte y poder desperezarte donde tu caminar sea cotizable, donde hasta el más recóndito chiribitil espere tu pisada y sus inquilinos tu olor a perfume nº "las veces que buscaste perderte para encontrarte aquí".

Huye.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Sácate de mi

No te vas a quedar aquí.

Ni que fueras un aguijón.
Ni siquiera te pareces al llanto del niño que no duerme.
No pienses que eres la primera vez que veo el mar.
Ni el primer día que me perdí en la calle y agarré la mano de aquel viejo desconocido. O joven por conocer. No.

Ya he visto a alguien morir de desilusiones.
Ya he matado por conseguirlas.
No eres nada que no pueda olvidar. O matar.
Entérate.

Te piensas que ya formas parte del contexto. Que eres mi punto de aproximación. Punto y coma. Desaciertas. Te acercas más a la interrogación de un por qué cojones te dejé pasar. Si no llegas a la altura para montarte en la atracción sin vomitar.

Ahora quiero que te vayas. No te lo voy a suplicar. No me lo vas a reprochar.

Te has ido. Y no porque hayas querido. Sino porque yo he podido.

sábado, 17 de octubre de 2015

Emigración emocional

Cuando me dices que te vas el cielo se hace añicos y llueven cristales, se cierran las flores de Versalles y todas las lagartijas pierden su cola. Cuando haces la maleta Rose no se salva del naufragio, se derrumba la Torre de Pisa y roban los deseos de las fuentes. Sabina nace mudo y a Ana Frank no le regalan un diario. Cuando abres la puerta rompen a llorar los sauces, gritan los vientos del norte y tiembla el suelo de dolor. Cuando coges el tren se le rompen las cuerdas a Cobain, cierra el bar de abajo y se le acaba el oleo amarillo a Monet. Se adelanta el ocaso, se muerde la lengua un cómico, Iniesta falla en el minuto 116. Forrest Gump no se sienta en el banco, Mario no encuentra a Peach, Mandela nace blanco. Se para el reloj de Sol un 31 de diciembre, encarcelan al inocente y liberan al depredador. Cuando ya no estás un niño se cae del columpio, un cáctus se deshidrata y un poeta pierde la inspiración. Los días que me acuerdo del momento en que te fuiste una madre pierde a un hijo, un hijo pierde a una madre y un padre siente que sobra. El día que asumí que no volverías aprendí que el dolor te ayuda a crecer y que Peter Pan era un niño sabio. 
No te vayas, no me duelas.