miércoles, 13 de julio de 2016

La sensación de no estar a la altura que otros te marcan...

O peor,
de estarlo pero que inmediatamente cambien el parámetro de medición porque les parece demasiado bajo.

El sentimiento de no lograr lo que otros quieren para ellos a través de ti,
mientras te hacen pensar que era tu sueño lo que no has conseguido.

El estado de insatisfacción que el prójimo te arroja
por miedo a que te sientas grande,
mientras en tu fondo emocional te sientes como Karl the Giant en Big Fish -si no fuera por ellos, claro-

Ellos*: aquellos que en tus mayores dificultades te han regalado felicidad sin contra reembolso, pero que con la mayor facilidad son capaces de hacerla añicos.

Y yo solo digo que la opinión, odio, desprecio o desvaloración que cualquiera haga de ti/hacia  ti solo te den más ganas de evolucionar y crecer, de amar, apreciar y estimar la vida.

De conocer tus valores, tus metas y reconocer tus logros.  

Porque nadie querrá lo mejor para ti que tú mismo y nadie sabe lo que vale cada paso que das porque no conoce tu senda ni tu manera de caminar, ni tu ritmo, ni tu velocidad.

Ni siquiera aquellos que viajan a tu vera las 24 en los 7. Es más, esos son los peores cuando utilizan la palabra como flecha a la cabeza que mantiene la manzana: y es que creer no es saber. Ilustres ignorantes, el que sabe siempre cree (y cae) primero, el que cree no siempre sabe y cuando aquello cree, cae y no levanta. Patada en la boca al sabelotodo.

Así que no dejemos que nadie determine cuál es nuestra recompensa.
Juzgar siempre está de más. Y encima ahora, también está de moda.




lunes, 4 de abril de 2016

De(s)ti no depende

Que el destino no está en nuestras manos es una frase que sólo he escuchado en bocas temblorosas de cobardes o escasos de experiencia. Es la legítima excusa para no dar pasos sobre arenas movedizas por miedo a ser engullido por una decisión errónea, por miedo a fallar. Pero la ley solo es una decisión socializada. Ingenuo. Camina.
Me río de tu m2 de confort, tú no sabes lo que te estas perdiendo, así jamás te vas a encontrar.
Búscate, escríbete. Que la ciencia infusa no existe. Que el mañana no sólo depende del resto, resta. Número positivo. Hay un coeficiente que solo manejas tú, depende de ti.
No hay milagro ni luz guía. No eres rey. Mucho menos mago.
Eres un semejante -a nada- con miedo a respirar el riesgo y expirar el intento, fallido o no, de un amor, viaje, locura o sinónimo a lo reiterado. Arriésgate. Nunca se pierde cuando se aprende.

martes, 8 de marzo de 2016

La lucha es interna

FELIZ DÍA A LA MUJER QUE RESPETA A LA MUJER.

Pero para que una mujer se sienta viva (ojo, en cuerpo, mente y alma) no solo se necesita una igualdad entre géneros. No por dios. Aunque muchos no lo creáis, eso sería lo más fácil para conseguir una total igualdad tanto cultural, económica o socialmente hablando. 

Es gracioso* como las mujeres (y me incluyo a mi, en muchas ocasiones) encolerizamos cuando escuchamos ladrar (sí, ladrar) a un hombre sobre una mujer, recurriendo siempre -y entonces rabiosas y encabronadas- al viejo discurso de defensa al colectivo perteneciente.

Es gracioso* porque, cuando los hombres no están somos nosotras mismas las que cubrimos el silencio con malsonancias hacia otra por expresarse, vestir como le da la gana, follar con quien le da la gana y en definitiva ser y hacer LO QUE LE DA LA GANA. 

Tu criticas a un hombre por criticar a una mujer pero tú (denominada femina por tu sexo) puedes criticar a otra sin que te lapiden con topicazos antisexistas. ¿Por qué? ¿Por qué mujer contra mujer sí?

"Puta" o "gorda" significa lo mismo en cualquier boca, asi que no intentes silenciar la de un hombre si la tuya todavía las dispara contra la espalda de otra. Y si lo haces, no te quejes del machismo latente, porque esos actos son los que alimentan esa prepotencia selectiva.

Así que antes de emprender la lucha contra el típico (sí, por desgracia típico) amigo, compañero, padre o hermano que arremete contra ellas, haz introspección y rompe la lanza que te quede con culaquier mujer para poder defender (ahora sí) con honor y total razón a nuestro sexo.

*Gracioso: aquí, sinónimo de "denigrante".

miércoles, 10 de febrero de 2016

A 1500 de la ignorancia

Cuando tu cercanía se aleje y tus secretos pierdan el morbo de ser contados.
Cuando las paredes no griten una historia bien parada ni las palomas te abran paso a cambio de miedo.
Cuando tus talones detesten besar, selectivos, las aceras horteras para morir en aquel pub.
Y sobre todo cuando el nido es pequeño y tu ambición sobresaliente a conjunto con el ego notable,
Quizá sea el cuco quien deba volar por encima de ese alguien.
Quizá, que significa ten por sentado, debas levantarte y poder desperezarte donde tu caminar sea cotizable, donde hasta el más recóndito chiribitil espere tu pisada y sus inquilinos tu olor a perfume nº "las veces que buscaste perderte para encontrarte aquí".

Huye.