sábado, 17 de octubre de 2015

Emigración emocional

Cuando me dices que te vas el cielo se hace añicos y llueven cristales, se cierran las flores de Versalles y todas las lagartijas pierden su cola. Cuando haces la maleta Rose no se salva del naufragio, se derrumba la Torre de Pisa y roban los deseos de las fuentes. Sabina nace mudo y a Ana Frank no le regalan un diario. Cuando abres la puerta rompen a llorar los sauces, gritan los vientos del norte y tiembla el suelo de dolor. Cuando coges el tren se le rompen las cuerdas a Cobain, cierra el bar de abajo y se le acaba el oleo amarillo a Monet. Se adelanta el ocaso, se muerde la lengua un cómico, Iniesta falla en el minuto 116. Forrest Gump no se sienta en el banco, Mario no encuentra a Peach, Mandela nace blanco. Se para el reloj de Sol un 31 de diciembre, encarcelan al inocente y liberan al depredador. Cuando ya no estás un niño se cae del columpio, un cáctus se deshidrata y un poeta pierde la inspiración. Los días que me acuerdo del momento en que te fuiste una madre pierde a un hijo, un hijo pierde a una madre y un padre siente que sobra. El día que asumí que no volverías aprendí que el dolor te ayuda a crecer y que Peter Pan era un niño sabio. 
No te vayas, no me duelas.  

sábado, 3 de octubre de 2015

Ya lo entiendo todo. El dolor y el placer ligados, dice Gorvett. Como cuando te tocas una muela que esta saliendo con la lengua. Como cuando comes comida picante. Como meterte en una bañera hirviendo. Como tatuarte. Como la absenta, O el orgasmo, Larga lista de sensaciones soportables y benignas.
Parece que nos luce automachacarnos. Con todo el elenco de excitaciones que se pueden experimentar y elegimos aquellas que van acompañadas de ¿dolor?. Bonita y mentecata estupidez humana. 
Aunque defiendo al practicante. Hay algo de atractivo en todos esos actos de sufrimiento placentero. No se puede explicar, vas más allá de la pura biología. Es anteponer emoción a la propia cuestión. Posponer la razón al corazón, Sabes que te va a doler, picar, escocer, sangrar, pero asumes el proceso porque la consecuencia (crees) será plácida. 
Por eso el amor (del tipo que sea) es aprender a disfrutar del dolor, cuando sabes que éste trae consigo gloria. Porque para bienestar primero tienes que malestar. Eh, y no siempre es así, y no digo que haya que soportar hasta no poder con el suplicio, que callarte y aguantar el tipo sea la opción acertada. Pero si la decisión acertada es, por definición, la que más beneficio nos aporta, has de saber que en dicho beneficio reside el coste, no sólo ingresos. 
Con esto quiero decirte que un día esa muela dolorosa se cae, que el wasabi se utiliza en la alta cocina, que nos gustan las duchas calientes, meternos tinta en la piel, emborracharnos, hacer el amor. Y enamorarnos. Que "lo bueno" sin "lo malo" no existiría.